--- COFRADIA NTRA. SRA. DEL MAYOR DOLOR Y CRISTO DE LA BUENA MUERTE. ---
   
  Cofradia Nuestra Seņora del Mayor Dolor y Cristo de la Buena Muerte
  Iglesia y Capillas
 

 

Iglesia y Capillas.
 
La iglesia, que forma una cruz latina, está distribuida en tres cuerpos, que se extienden de N a S. El primero lo constituye la cabeza y tiene en su frente el altar mayor; a la derecha de este la capilla de los Terceros, y en su izquierda la sacristía.
 
El retablo desdicho altar se compone de dos cuerpos. Ocupa el centro del primero la imagen de la Inmaculada Concepción, cuyo camarín tiene la entrada por la capilla de los Terceros; tiene a sus lados las efigies de San Francisco y San Gabriel. En el segundo tiene solo la patrona Virgen de la Esperanza, en escultura de madera, pintada de colores.
 
La capilla llamada de los Terceros fue segregada hace muchos años por el comprador, utilizándola como habitación de arriendo; dejando libre en su separación la entrada al dicho camarín.
 
Igual suerte, auque posteriormente, le cupo a su espaciosa y desahogada sacristía, la que tuvo que utilizar por el interior del convento. Esta estuvo rodeada en su interior por hermosos guarda-ropas de nogal, que también utilizo en su provecho sin ningún derecho a ello.
 
El segundo cuerpo que forma el crucero, constituyen sus brazos dos capillas abiertas. La derecha bajo la advocación de la Virgen del Mayor Dolor, tiene en su frente paralelo al presbiterio el altar erigido a su patrona. El centro de este retablo lo ocupa la Santa imagen con Jesús muerto en sus brazos. Este grupo es de un mérito extraordinario, según los inteligentes que lo han visto, y fue modelado en Madrid a fines del siglo pasado de 1700, no conservándose idea del nombre del artista.
 
En el muro del costado que mira a E. tiene en primer lugar la entrada a una capilla cerrada, llamada de las Guzmanas, que tiene por encima de su portada el escudo de armas de la familia de las fundadoras. A la derecha de esta misma entrada, en el mismo lienzo de muro, se encuentra otro altar erigido al niño del Consuelo, cuyo centro ocupa tan santa imagen, teniendo a sus lados las de sus padres San José y la Virgen. Este altar tiene en sus remates las iniciales I H S., por las que se comprende que en su construcción debieron tener alguna parte los Jesuitas.
 
Entrando ahora en la capilla de la familia de Guzmán y Carbajal, que se extiende por todo el ancho del brazo de la cruz en su exterior, diremos que en la derecha entrando tiene su único altar, que tuvo bajo la advocación de la Concepción de María. Esta santa imagen ocupaba su retablo en unión de algunas reliquias de diferentes Santos.
 
He dicho que estuvo, por que, segregada la sacristía de esta iglesia como ya hemos visto, hubo necesidad de habilitar para este objeto la capilla. Al mismo tiempo, fundada en su derecho a la capilla se solicitó y obtuvo el que la Santa imagen fuese trasladada a la ermita de San Juan Bautista. De aquí hubo que sacarla en el año 1866 al tener que levantar de nuevo el segundo cuerpo de la dicha ermita. Al efecto se mando abrir el nicho ya cerrado en la hoy sala que fue antiguo oratorio, de donde hacia 117 años que la Virgen había salido para ocupar su capilla en el convento de frailes.
 
Volviendo otra vez sobre esta diremos, que tuvo todas las alhajas y ornamentos necesarios a su servicio costeados por las fundadoras; y los restos mortales de están reposan en la bóveda que al efecto dispusieron en el centro y delante del altar. Esto lo acredita la lapida de piedra bien pulimentada que, con el escudo de armas e inscripción de la familia, cierra su entrada.
 
            El fundador de esta capilla fue D. Alonso Diego de Guzmán y Bolaños, canónigo de la catedral de Granada. Testó en esta ciudad en el año de 1740 ante el escribano Juan González Rubio. En este testamento, bajo cuya disposición murió, instituye por heredera universal de todos sus bienes a su madre Doña Elvira Gutiérrez de Carbajal y Salamanca, y falta de esta a sus hermanas e hijas de la anterior, Doña Elvira, Doña María, Doña Josefa y Doña Catalina de Guzmán y Gutiérrez de Carbajal. En una de sus cláusulas declara: “que la imagen de la Concepción la mandó hacer y remitió a su madre con encargo de que, a expensas de sus bienes, hubiera de erigírsele una capilla unida a la iglesia del convento de frailes”.
 
            Estando la Doña Elvira practicando las diligencias necesarias al cumplimiento de esta disposición, la sorprende la muerte, con cuyo motivo quedaron suspensas las actuaciones. En el año de 1749 sus hijas llevaron a cabo la voluntad del fundador su hermano, levantando la capilla después de ultimadas las diligencias que empezó su madre, las que pasaron ante el escribano Manuel Rodríguez de Solís.
 
            De este documento resulta que las dichas señoras solicitantes ofrecían dar seis arrobas de aceite anuales para alumbrar la capilla y 200 reales para las necesidades reparaciones. Concedida la autorización por el general de la provincia, después de oído el informe de la comunidad, rechazo este ofrecimiento como carga u obligación, admitiéndole tan solo en concepto de simple limosna de interesado, como consta en el documento.
 
            De lo que llevamos dicho se deduce que esta Santa imagen vino de Granada, por cuya razón el vulvo ignorante la bautizo con el titulo de Virgen de la Granada. Aun hoy mismo no la conocen por otro nombre, siendo mas extraño el que algunas personas, que presumen de ilustradas, así le llamen, sin reparar en los claros atributos que la caracterizan como Concepción.
 
            Aquí debemos referir, para concluir, lo que tradicionalmente se dice, y es: que se mando hacer esta imagen hueca y de talla para remesar, sin exposición al robo que tan frecuente era en aquellos tiempos, una considerable cantidad en metálico.
 
            Volviendo a la Iglesia de la que nos hemos separado con la digresión de esta capilla, seguiremos por el brazo izquierdo de la cruz.
 
            En el lienzo de muro paralelo al presbiterio, mirando al S. tiene un altar consagrado a San Pedro Alcántara. El centro del retablo lo ocupa la imagen de su advocación, y en los costados se admiran dos niños representando la infancia de Jesús.
 
            El muro que forma con el anterior, y frente a la capilla de las Guzmanas, hay otro altar dedicado a San Antonio de Padua. En su origen no tuvo retablo, teniendo un cuadro pintado en el muro que representaba a Santa Teresa de Jesús. Hecho el retablo de madera que existe actualmente, quedó el dicho cuadro oculto a la vista pero sin deterioro alguno.
 
            En el día solo contiene este retablo la imagen del Santo milagroso, y a sus pies, dentro de un pequeño nicho que descansa en el altar, tiene una preciosa efigie de gran merito de San Francisco en la agonía.
 
            Al lado izquierdo de altar anterior tenia, pues hoy esta cerrada una puerta de comunicación con el convento.
 
            En el tercer cuerpo, que lo es también de la cruz, tiene al lado del brazo derecho del crucero, y pegando a el otra capilla particular, bajo la advocación del Santo Cristo de la Salud. Esta fue construida de limosnas en el año 1677. Habiendo contribuido el marques de Lorenzana para dicha edificación con la cantidad de ocho mil reales a mas de otros recursos, reunidos en junta el definitorio de Montevirgen en 20 de Diciembre de 1678, acordó conferir a dicho Señor el titulo de patrono, con el inherente derecho a bóveda de enterramiento para el y sus sucesores.
 
            Esta capilla consta de dos altares que ocupan el frente y derecha de su entrada. El de frente, que es el principal, esta consagrado al Cristo de su advocación, ocupando el centro de su retablo esta santa imagen, con una Dolorosa a sus pies, que descansa sobre el altar. En una pequeña hornacina de su derecha se encuentra un Ecce Homo, y en su izquierda una diminuta imagen de San Lorenzo.
 
            El segundo altar, que no tiene ninguna particularidad, esta dedicado a la imagen que la ocupa de la Virgen del Capitulo.
 
            Concluida la descripción de los altares, antes de pasar adelante, nos cumple el llamar la atención sobre la particularidad que en estos se advierte, y es: que a excepción del consagrado a San Antonio, todos los demás tienen sagrario, cosa que no he visto en ninguna otra iglesia, ni nadie me ha salido explicar.
 
            Volviendo ya a la iglesia, encontramos frente a la capilla del Cristo el pulpito, cuya entrada tenía por los corredores inferiores del convento. Cerrada esta en tiempos no lejanos, hubo que habilitarle una por la iglesia, construida de madera.
 
            A la derecha, según se sale de la anterior capilla, tiene su puerta principal mirando a O., y única que comunica directamente al exterior.
 
            En el centro del muro, que cierra el pie de la cruz, tiene otra puerta de entrada que comunica por la antigua portería, hoy paso de entrada al convento.
 
            Sobre la portería y parte de iglesia estaba su espacioso coro alto, comunicando solo con el convento. Tenia una magnifica sillería de nogal, que fue desecha y utilizada por el comprador, sin que ningún derecho le asistiera a ello, pues solo compro el edificio. En tiempos recientes incomunico el trozo de iglesia sobre el que avanzaba el coro, cerrándole por medio de una pared.
 
 
 
ESCRITO POR:
Don Juan de la Cruz Gómez – Jara y Herrera.
Apuntes Histórico-Tradicionales-Descriptivos de la Villa de Fuente del Maestre, 38 años antes de Jesucristo hasta nuestros días.
 
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