--- COFRADIA NTRA. SRA. DEL MAYOR DOLOR Y CRISTO DE LA BUENA MUERTE. ---
   
  Cofradia Nuestra Señora del Mayor Dolor y Cristo de la Buena Muerte
  Vía Matris. El camino Doloroso de la Madre de Dios.
 
VíaMatris
El Camino doloroso de la Madre de Dios
INTRODUCCIÓN
 
Canto de entrada CLN 315
Dolorosa, de pie junto a la cruz,
tú conoces nuestras penas, penas de un pueblo que sufre.
 
Inicio
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
La paz de Cristo, que con el sacrificio de su vida nos ha abierto el camino que conduce al Padre, esté con todos vosotros. Y con tu espíritu.
 
Monición
Hermanos y hermanas, la vida es un camino, camino de la cruz, que hay que recorrer siguiendo a Cristo como discípulos suyos. «El que no carga con su cruz —nos dice— y no me sigue, no puede ser discípulo mío.»
También la bienaventurada Virgen María ha caminado siguiendo a Cristo, como madre y discípula. Su camino fue marcado por el dolor, pero, como el de su Hijo, desembocó en la luz. Vamos ahora a recorrer con devoto sentimiento, en la escucha de la palabra de Dios, en la fe y en el amor, las etapas del «Camino doloroso de la Madre»
Oración
Mira benévolo, Señor, a estos hijos tuyos, peregrinos en el tiempo, y haz que, caminando con la bienaventurada Virgen María por el camino de la cruz, lleguen al pleno conocimiento de Cristo, en quien se cumple toda esperanza. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
 
Primera Estación
MARÍA ACOGE CON FE LA PROFECÍA DE SIMEÓN
 
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa.
R/. Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del profeta Jeremías 1,10
Dijo Dios:
—Mira, yo pongo mis palabras en tu boca, hoy te establezco sobre pueblos y reyes, para arrancar y arrasar, destruir y demoler, edificar y plantar.
 
II. Del evangelio según san Lucas 2, 34-35
Simeón dijo a María, Madre de Jesús:
—Mira, éste está puesto para que todos en Israel caigan o se levanten; será una bandera discutida, mientras que a ti una espada te traspasará el corazón.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Dios de nuestros padres.
Dios de Abrahán
Ilumina nuestros corazones.
Dios de Israel
Ilumina nuestros corazones.
Señor del Templo de la Antigua Alianza
Ilumina nuestros corazones.
Señor de todos los pueblos
Ilumina nuestros corazones.
Oh Dios, esperanza de los hombres, que por medio de Simeón, hombre justo, has anunciado a la Virgen María una hora de tiniebla y de dolor, concédenos mantener íntegra la fe en el tiempo de la duda y de la prueba. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Canto:
CLN 316
Estrella y camino, prodigio de amor, de tus manos, Madre, hallamos a Dios.
 
Segunda Estación
MARÍA HUYE A EGIPTO CON JESÚS Y JOSÉ
 
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa
R/. Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del libro del Génesis 46, 3.4
El Señor me dijo:
—Yo soy Dios, el Dios de tu padre, no temas bajar a Egipto. Yo bajaré contigo a Egipto y yo te haré subir.
II. Del evangelio según san Mateo 2,13-1
El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
—Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta nuevo aviso, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche, y se fue a Egipto.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Dios de poder y de misericordia.
Guía de tu pueblo
Sálvanos, Señor.
 Defensor de los oprimidos
Sálvanos, Señor.
Esperanza de los exiliados
Sálvanos, Señor.
Refugio de los perseguidos
Sálvanos, Señor.
Oh Dios, que confiaste a María y a José la custodia de tu único Hijo, perseguido por Herodes, concédenos ser intrépidos defensores de todos nuestros hermanos, oprimidos por la injusticia y víctimas de la violencia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
 
Canto: CLN 318
Madre de los pobres, los humildes y sencillos, de los tristes y los niños que confían siempre en Dios.
 
Tercera Estación
MARÍA BUSCA A JESÚS, PERDIDO EN JERUSALÉN
 
Invocación inicial
V/. Bendita eres, Virgen dolorosa
R/. Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del Cantar de los Cantares 5, 6
Al escucharlo se me escapa el alma. Mi amado se ha marchado ya. Lo busco y no lo encuentro, lo llamo y no responde.
II. Del evangelio según san Lucas 2, 43-4
Cuando las fiestas terminaron, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que iba en la caravana, al terminar la primera jornada, se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; y como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en su busca
 
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Dios cercano y escondido
Fuente de la sabiduría
Enséñanos tus caminos.
Autor de la Ley
Enséñanos tus caminos.
Señor de la Alianza
Enséñanos tus caminos.
Gloria de Jerusalén
Enséñanos tus caminos.
Padre Santo, con designio lleno de sabiduría has dispuesto que la Virgen María experimentase el dolor de la desaparición del Hijo y lo encontrase en el Templo, cumpliendo tu voluntad: concédenos, te rogamos, buscar a Cristo con generoso empeño y descubrirlo en tu palabra y en el misterio de la Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
 
Canto:
Madre de los creyentes, que siempre fuiste fiel, danos tu confianza, danos tu fe.
 
Cuarta Estación
MARÍA ENCUENTRA A JESÚS EN EL CAMINO DE CALVARIO
 
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa
R/. Que estuviste asociada a la pasión de Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del profeta Isaías 2, 23.4
Lo vimos sin aspecto atrayente, como un hombre de dolores acostumbrado a sufrimientos. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores.
II. Del evangelio según san Lucas 2, 26-27
Mientras lo conducían, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevase detrás de Jesús. Lo seguía gran gentío del pueblo y muchas mujeres que se golpeaban el pecho y gritaban lamentándose por él.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, que se inclina sobre el dolor del hombre,
Señor, que guías a tu pueblo
Guíanos en el camino de la vida.
Señor, que levantas al que ha caído
Guíanos en el camino de la vida.
Señor, que diriges los caminos de los justos
Guíanos en el camino de la vida.
Señor, que diriges nuestros pasos
Guíanos en el camino de la vida.
Padre Santo, bajo cuya mirada de amor tu Hijo, siervo obediente, ha encontrado en el camino del Calvario a la Madre dolorosa; suscita en nosotros el sincero deseo de seguir a Cristo llevando nuestra cruz y de ir al encuentro del hermano que sufre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
 
Canto:
Madre del Redentor, Virgen María,
unida siempre a Cristo y a la Iglesia.
 
Quinta Estación
MARÍA JUNTO A LA CRUZ DEL HIJO
 
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa
R/ Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del profeta Isaías 53,10
El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento y entregar su vida como expiación: verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
II. Del evangelio según san Juan 19, 25-27
Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y a su lado al discípulo amado, dijo Jesús: —Mujer, ése es tu hijo. Y luego al discípulo:
—Ésa es tu madre. Y Desde entonces el discípulo la tuvo en su casa.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Dios de la vida.
Señor, manantial de la vida
Ten piedad de nosotros.
Señor, Dios de misericordia
Ten piedad de nosotros.
Señor, luz sin ocaso
Ten piedad de nosotros.
Señor, en quien se cumplen todas las cosas.
Ten piedad de nosotros.
Oh Dios, que has querido que al lado de tu Hijo, levantado sobre la cruz, estuviese presente su Madre dolorosa: haz que asociados con ella a la pasión de Cristo participemos en la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
 
Canto: CLN 315
Dolorosa, de pie, junto a la cruz, tú conoces nuestra penas, penas de un pueblo que sufre.
 
Sexta Estación
MARÍA ACOGE EN SU REGAZO A JESÚS,BAJADO DE LA CRUZ 
                                                         
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa
R/. Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del libro de Job 2,13
Se quedaron con él, sentados en el suelo, sin decirle una palabra, viendo lo atroz de su sufrimiento.
II. Del evangelio según san Mateo 27, 57-59
Al caer la tarde llegó un hombre rico de Arimatea, de nombre José, que era también discípulo de Jesús. Fue a ver a Pilatos para pedirle el cuerpo y Pilatos mandó que se lo entregaran. José se llevó el cuerpo de Jesús y lo envolvió en una sábana limpia.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Dios justo y misericordioso.
Dios de justicia
Hágase tu voluntad.
Dios fiel
Hágase tu voluntad.
Dios de la paz
Hágase tu voluntad.
Dios de todo consuelo
Hágase tu voluntad.
Padre misericordioso, que en la hora de la prueba has consolado la Madre desolada: danos el espíritu de consolación, para que sepamos consolar a los hermanos que viven en la soledad o gimen en la aflicción. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
 
Canto: CLN 312
Madre de todos los hombres, enséñanos a decir. “Amén”
Cuando la noche se acerca y se oscurece la fe.
 
Séptima Estación
MARÍA COLOCA EL CUERPO DE JESÚS, EN ESPERA DE LA RESURRECCIÓN
Invocación inicial
V/. Bendita eres tú, Virgen dolorosa
R/. Que estuviste asociada a la pasión del Señor.
 
Textos bíblicos para la meditación
I. Del profeta Ezequiel 37,13-14
Sabréis que yo soy el Señor cuando abra vuestros sepulcros, cuando os saque de vuestros sepulcros, pueblo
mío. Infundiré mi espíritu en vosotros para que reviváis.
II. Del evangelio según san Juan 19, 40-42
En el sitio donde lo crucificaron había un huerto, y en el huerto un sepulcro donde todavía no habían enterrado a nadie. Como para los judíos era día de preparativos y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
 
Súplica litánica
—Invoquemos al Señor, Padre de Cristo resucitado.
Dios de la creación
Danos el Espíritu de la vida.
Dios de la historia
Danos el Espíritu de la vida.
Dios de la salvación
Danos el Espíritu de la vida.
Dios de la gloria
Danos el Espíritu de la vida.
Oh Dios, en el sepulcro nuevo, signo de la tierra virgen, has puesto la semilla de la nueva creación: concédenos ser portadores de esperanza y testigos de la vida nueva realizada en nosotros por Cristo resucitado. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
 
Canto: CLN 322
Cantemos al Señor un canto nuevo, un canto a la mujer,
porque ella es el pilar de nuestra historia, la roca de la fe
 
CONCLUSIÓN
Consideración final
Hemos recorrido en la fe el camino doloroso de la Virgen Madre.
Junto a la Cruz, nuevo árbol de la vida, María es la Mujer nueva, que con su fe y obediencia reparó el daño causado por la incredulidad y desobediencia de la antigua Eva. Sobre el Calvario, según la antigua profecía de Simeón, una espada de dolor traspasó el corazón de la Madre. Desde la cruz, Jesús confió a la Madre a todos los hombres como hijos suyos; y entregó la Madre al Discípulo, que la acogió como preciosa herencia del Maestro. Por eso volvemos hacia ella nuestros corazones afligidos para aclamarla diciendo: Bendita eres tú, Reina de los mártires. Tú eres la Madre de los hombres, nuestra esperanza en el camino de la vida. Salve Regina.
 
Oración final
Oh Dios que has querido que al lado de tu Hijo, elevado sobre la cruz, estuviese presente su Madre, llena de dolor: haz que asociados con ella a la pasión de Cristo, participemos en la gloria de su resurrección. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
 
Bendición
Descienda , Señor, sobre tus hijos la abundancia de tus dones: el consuelo, el perdón, la serenidad y la paz, la alegría y la esperanza de llegar a la gloria de Cristo resucitado.
Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
V/.Santa María nos proteja y nos guíe por el camino de la vida.
Amén.
 
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